¿El poder es la raíz de la corrupción?


Puestos de poder, dinero, influencia, ¿necesariamente son la razón de la corrupción?

Numerosos ejemplos pueden ser mencionados, sobre hombres y mujeres cuya influencia fungió como medio para conseguir riquezas, evadir la justicia, en concreto, para obtener algún beneficio propio.

¿Por qué el poder corrompe?

Por lo general, los altos puestos de liderazgo y dirección, requieren de una gran habilidad de toma de decisiones. La naturaleza del puesto exige que el individuo se debata entre la prosperidad de la organización y los efectos que sus decisiones tendrían hacia terceros.

El poder como tal no es el causante de la corrupción, más bien, se debe a una mayor cantidad de responsabilidades y presiones que modifican la forma de pensar de quien debe tomar las decisiones. Es decir, hacen lo posible y toman las decisiones necesarias con el objetivo de ver por el bien de una organización (de sí mismos o de algún beneficio personal). Por lo que, en un inicio de manera involuntaria, las emociones de los demás pasan a segundo plano (Hougaard, Carter, & Chester, 2018).

La carga extra de presión y responsabilidades provocan la pérdida de un elemento clave, la empatía.

Para ejemplificar la ausencia de empatía, Adam Galinsky, psicólogo de la Northwestern University, realizó un experimento donde se les pidió a ciertos participantes que describieran una experiencia en la que había tenido mucho poder, o bien una experiencia donde se habían sentido impotentes (Lehrer, 2011). A continuación, se les pidió que se escribieran la letra “E” en la frente.

Aquellos que recordaron experiencias de poder, tenían más probabilidad de escribirla al revés que aquellos con experiencias de impotencia. Por lo que se concluyó que el efecto se debe a la miopía del poder, que hace mucho más difícil ver el mundo desde la perspectiva de alguien más.

Debido a lo anterior, se podría concluir que la relación entre poder y corrupción son absolutas; sin embargo, no es necesariamente cierto. Así como se han expuesto casos de aquellos que abusan de su poder, también existen aquellos que han usado su posición para un beneficio en pro de la sociedad.

¿Cómo lo han hecho? La compasión es clave para evitar los “efectos del poder”. A diferencia de la empatía, la compasión, es más proactiva en el sentido de que busca contribuir al bienestar de terceros. Por lo que la compasión que acompaña al poder puede contrarrestar sus efectos negativos.

Si bien, el poder ha sido expuesto en esta pieza como algo negativo, también se debe recalcar su lado positivo. El poder cuando es bien designado, puede crear líderes más asertivos, confiados y seguros de sus decisiones, lo cual les permite iniciar acciones hasta llegar a su conclusión.

Al incrementar el sentido de poder de un empleado, las funciones ejecutivas mejoran, lo que disminuiría la incidencia de errores catastróficos. Al realizar simples actos de empoderamiento, en el ámbito laboral, se mejoraría tanto la cantidad de trabajo como la calidad (Pickert, 2008).

Referencias

Lehrer, J. (18 de Mayo de 2011). How Power Corrupts . Recuperado el Febrero de 2018, de WIRED: https://www.wired.com/2011/05/how-power-corrupts/

Hougaard, R., Carter, J., & Chester, L. (15 de Febrero de 2018). Power Can Corrupt Leaders. Compassion Can Save Them. Recuperado el Febrero de 2018, de Harvard Business Review: https://hbr.org/2018/02/power-can-corrupt-leaders-compassion-can-save-them?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+harvardbusiness+%28HBR.org%29

Pickert, K. (20 de Mayo de 2008). Does Power Corrupt? Absolutely Not. Recuperado el Febrero de 2018, de TIME: http://content.time.com/time/health/article/0,8599,1808140,00.html

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