Líder, inteligente emocionalmente


Un buen líder no sólo debe ser académicamente inteligente, también debe ser emocionalmente inteligente.

En cuanto a las decisiones que involucran la elección del factor humano de una compañía, se debe ser muy específico, meticuloso y en ocasiones cuidadoso. Seleccionar el personal que va a formar parte del talento humano, no es tarea sencilla; ya sea elegir al candidato perfecto para cubrir un puesto, o bien elegir al empleado ideal que sobresalga como el próximo líder de su división, siempre se debe involucrar un análisis detallado, que asegure la mejor elección posible.

Si bien existen características establecidas que ayudan a seleccionar al individuo adecuado, como sus logros académicos o su desempeño laboral, existe un elemento que marca la diferencia: la inteligencia emocional.

Un estudio de mediados de los años 90, mostró que personas con un coeficiente intelectual (CI) promedio, superan en desempeño a personas con un CI alto, en el 70 por ciento de las ocasiones (Welch, 2011). Por un tiempo, dicha anomalía no encontraba una explicación fehaciente, hasta involucrar en la ecuación a la inteligencia emocional. Por lo que se puede deducir que el desempeño no sólo se basa en inteligencia en general, sino que también necesita de la inteligencia emocional.

Entonces, ¿qué es la inteligencia emocional? Desde un enfoque práctico, la inteligencia emocional, se resume en la habilidad de reconocer experiencias emocionales en uno mismo y en otros, con el objetivo de reaccionar racionalmente en lugar de hacerlo de manera automática (Bruneau, 2016). Por lo que ser emocionalmente inteligente en un espacio o ambiente laboral, aunado a aptitudes de inteligencia general, significa poseer un balance característico necesario para el liderazgo.

El éxito de una empresa se crea gracias a la labor de los diversos elementos que la conforman, por lo que identificar y fomentar los componentes principales de la inteligencia emocional es crucial. A continuación, se explican brevemente los cinco componentes principales, de acuerdo con Goleman (1998):

Auto conciencia

La habilidad de reconocer y comprender los comportamientos, emociones y motivaciones, así como su efecto en otras personas.

Auto regulación

La habilidad de controlar o redirigir impulsos y comportamientos, es decir pensar antes de actuar.

Motivación

El motor, la(s) razón(es) que impulsa(n) a un individuo para realizar cualquier tipo de proyectos, más allá de un estímulo monetario; involucra la actitud y energía que se toman al emprender una actividad.

Empatía

La habilidad de comprender y saber tratar a otros de acuerdo con su estado emocional. Las personas empáticas, se caracterizan por su sensibilidad con otros y su capacidad de crear y mantener relaciones.

Habilidad Social

El buen manejo y creación de relaciones, con el fin de crear un cambio en un sector determinado. Esta habilidad es la mayor característica de un líder, pues es fundamental en el manejo de equipos de trabajo.

Una persona que se caracteriza por ser líder debe contar con diversas aptitudes, dentro de las cuales es fundamental la inteligencia en general, pero también debe contar con inteligencia emocional. Ambos complementos, juntos de manera balanceada puede significar una gran ganancia para la empresa, pues encuentra al líder ideal.

Referencias

Bruneau, M. (15 de Junio de 2016). Channeling Your Emotional Intelligence To Become A Leader. Recuperado en Diciembre de 2016, de Forbes: http://www.forbes.com/sites/meganbruneau/2016/06/15/the-secret-to-becoming-a-respected-leader-and-building-a-successful-business/#4a030b804b3b

Goleman, D. (1998). What Makes a Leader? Best of HBR, 82-91.

Welch, J. (2011). The Case for Emotional Intelligence. Recuperado en Diciembre de 2016, de NCRA: http://ncra.info/docs/WinningTeams/The%20Case%20for%20EQ%20Jack%20Welch.pdf

#liderazgo #inteligenciaemocional

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